22 jun 2008

CAMINAR ORANDO

Ron Halvorsen me enseñó el valor de caminar orando. El libro de Ron, Prayer Warrior (Guerrero de oración), describe cómo recuperar una ciudad de las garras del enemigo, manzana por manzana.

La guerra espiritual se esta librando en las grandes ciudades de nuestro mundo. Satanás parece tener el control casi completo. Los cristianos que practican el caminar orando, sencillamente caminan por su comunidad, cuadra por cuadra, intercediendo fervientemente por las personas que viven en esas calles.

El pastor Halvorsen envió a varios miembros de su iglesia a caminar orando a una sección de determinada ciudad en la que el tendría mas tarde reuniones de evangelización. Se sorprendió cuando envió por correo las invitaciones. La sección en la que los miembros de la iglesia habían caminado orando produjo resultados mas notables que cualquier otra sección de la ciudad. Asistieron mas personas del territorio donde habían caminado orando.

¡Por que no caminar orando por sectores de su ciudad? Camine y ore, ore y camine. Ore para que la gente que vive en su vecindario abra su corazón al evangélio. Ore para que sus corazones sean receptivos. Ore para que sus mentes se abran. Ore para que el Espíritu Santo los guié a toda verdad.

Los cristianos que oran reconocen su absoluta impotencia para ganar almas para Cristo.La conversión es la obra del Espíritu. Las oraciones intercesoras abren oportunidades para que Dios obre en formas inimaginables.

Es tiempo de que hagamos mucho más que hablar acerca de la intercesión. Es tiempo de orar. Es tiempo de organizar grupos de oración. Es tiempo de estar cubiertos con cadenas de oración. Es tiempo de orar caminando por nuestras ciudades, y recuperarlas para Dios.

¡Qué lo detiene? ¡Por qué no comenzar ahora una ofensiva de oración en su iglesia, o en su grupo?.-

GRUPOS DE ORACIÓN

Jesús hizo esta declaración notable con respeto a los grupos de oración: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que esta en los cielos”(Mateo 18:19).

Comentando sobre este pasaje, Elena de White añadió: "¡Por que no se reunen dos o tres para interceder con Dios por la salvación de alguna persona en especial, y luego por otra aún" (Joyas de los testimonios t 3,p 84) .

Los grupos de oración son un canal para que las bendiciones de Dios fluyan por nuestro medio hacia otra persona. A continuación sugerimos, paso a paso, el proceso necesario para organizar sus grupos de oración:

1-Invite a tres o cinco personas para unirse a su grupo de oración. Si tiene más personas que éstas los momento de oración pueden degenerar en momentos de exposición.

2- Designe una hora semanal para reunirse.

3-Dé a cada persona la oportunidad de compartir sus pedidos de oración.

4-Lea un texto bíblico acerca de las promesas de que Dios escuchara y responderá nuestras oraciones. Comparta algunos de los pedidos por los cuales usted mismo suplicara a Dios en esta ocasión particular.

5-Arrodíllense, y oren juntos, buscando a Dios en voz alta.

6-Cuando hagan una oración en forma de conversación, dé a cada persona la oportunidad de apoyar las oraciones de los demás en el grupo, y de interceder ante Dios por los pedidos de sus hermanos y hermanas.

7-Provean algunos momentos para oraciones personales, silenciosas, al terminar la sesión. Orar en un grupo pequeño unido revitaliza nuestra vida espiritual. Proporciona nueva energía a nuestras almas. Abre nuestros corazones para que podamos ser canales de las bendiciones de Dios hacia otros.-

LOS ÁNGELES RESPONDEN MIENTRAS LOS CRISTIANOS INTERCEDEN

“Seres celestiales están destinados a responder las oraciones de los que están trabajando desinteresadamente para promover la causa de Dios. Los Ángeles más excelsos de las cortes celestiales están designados para que tengan eficacia las oraciones que ascienden a Dios para el adelanto de la causa del Señor. Cada ángel tiene su puesto particular del deber, del cual no se le permite que se aleje para ir a otro lugar. Si se alejara, los poderes de las tinieblas obtendrían una ventaja”(Comentario Adventista tomo 4 p.1195)

“Dios ha designado a los Ángeles que hacen su voluntad para que respondan las oraciones de los mansos de la tierra, y para que guíen a sus ministros con consejo y juicio. Los agentes celestiales tratan continuamente de impartir gracia, poder y consejo a los fieles hijos de Dios, para que puedan hacer su parte en la obra de comunicar la luz del mundo".(Testimonios para ministros p.484).

“Los Ángeles ministradores esperan junto al trono para obedecer instantáneamente el mandato de Jesucristo de contestar cada oración ofrecida con fe viva y fervorosa”. (mensaje Selectos t.2, p433).-

18 jun 2008

Cuando intercedemos a favor de otros, nos unimos con Jesús en su poderosa obra de intercesión.

Jesús es el único Intercesor justo. El es el peticionante todopoderoso. Isaías, el profeta evangélico, describe el ministerio del Salvador de la siguiente manera: “Cargo con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores”(Isaías 53:12).

El libro de los Hebreos añade: “Vive siempre para interceder por ellos” (hebreos 7:25).

Constantemente estamos presentes en su amor infinito. Momento tras momento, él intercede por nosotros.

Nuestras mentes no pueden abarcar este amor asombroso y no obstante, es cierto.

Cuando buscamos la gracia de Dios a favor de otros, nos unimos con Jesús en su obra de intercesión. Nuestras oraciones manchadas y contaminadas por el pecado, que pasan por los canales corrompidos de nuestra humanidad, son purificadas por su justicia.

Al interceder por otros, nuestros corazones se unen con el suyo. Nuestras mentes están conectadas con sus propósitos divinos. Llegamos a ser uno con El mediante la intimidad de la oración, con lazos de amor entrañable.

Si usted quiere comenzar hoy a unirse a Jesús en su ministerio de intercesión, puede hacerlo de la siguiente manera:

1-Jesús apartaba períodos específicos sólo para interceder. El evangelio de Marcos registra: “Levantándose muy de mañana, siendo aun muy oscuro, salio y se fue a un lugar desierto, y allí oraba” (Marcos 1:35).

A menos que nosotros también apartemos momentos específicos para la intercesión, las ocupaciones de nuestras vidas pueden impedirnos que oremos. El paso acelerado de la vida en el silo XXI a menudo acalla la suave voz del Espíritu.

Encuentre un lugar privado para estar a solas con Dios. Puede ser una habitación en su casa, una oficina, un estudio o un dormitorio. Puede ser un lugar en la naturaleza, un parque, un bosque, un campo, o cualquier lugar donde pueda estar solo (a) con Jesús.

2-Jesús intercede por personas definidas. El Salvador estimulo a Pedro con estas palabras especificas:” Yo he rogado por ti, que tu fe no falte” (Lucas 22:32).

Jesús oro específicamente por Pedro. Presento por nombre a Pedro ante el Padre.

¿Qué gozo debe de haber sentido Pedro al saber que Jesús estaba orando por él, por nombre! Las Escrituras nos animan a orar los unos por los otros: “¿OH, si alguien llevara la causa de un hombre ante Dios!” (Job 16:21). Suplicar por otros, uno a la vez, es la obra de los intercesores de Cristo.

Haga una lista. Anote el nombre de unas pocas personas definidas y comience a buscar a Dios diariamente por ellas.

3-Las oraciones de intercesión de Jesús a menudo eran pronunciadas en voz alta. Un estudio cuidadoso de la vida de oración de Jesús revela este hecho sorprendente.

Cuando los discípulos se acercaron a él, como lo registra Lucas 11, oyeron sus poderosas oraciones y se emocionaron hasta lo intimo de sus corazones. Cuando intercedió por este mundo en Getsemani, pocas horas antes de su crucifixión, cayo sobre su rostro tres veces y oró diciendo: “No sea como yo quiero, sino como tú” (Mateo 26:39).

Cuando oramos en voz alta, las huestes de Satanás tiemblan y huyen. Satanás no puede soportar el sonido de nuestras oraciones fervientes que ascienden al trono de Dios. Orar en voz alta concentra nuestros pensamientos y hace que nuestros pedidos sean definidos. Esto dice la pluma inspirada: “Aprendan a orar en voz alta cuando únicamente Dios puede oírlos”, (nuestra elevada vocación Pág. 132.)

Aunque ciertamente la oración silenciosa, en el pensamiento, tiene su lugar, nuestro Señor nos invita a unirnos en ferviente intercesión, orando en voz alta, elevando nuestras súplicas a él en oración.

¡Le gustaría ser un intercesor poderoso? ¡Le gustaría elevarse a nuevas alturas en su experiencia cristiana?.... ¡Le gustaría desarrollar un compañerismo mas intimo y mas profundo con Jesús?.

Únase al ministerio de intercesión de Jesús:

1-Separando un momento especifico para la intercesión en un lugar tranquilo.

2-haciendo una lista de oración con los nombres de personas definidas.

3- Orando en voz alta donde solo Dios puede oírlo.

Observe lo que Dios hace. Se sorprenderá de los resultados. Sentirá que su corazón es atraído a él en formas nuevas e intimas. Sentirá de nuevo que él es fiel y todavía responde a las oraciones de su pueblo.-

8 jun 2008

Para comenzar cada Día

Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo.

Sea tu oración: "Tómame ¡oh Señor! como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti".

Este es un asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indicare su providencia. Sea puesta así tu vida en las manos de Dios y será cada vez mas semejante a la de Cristo.

25 may 2008

Invitación Especial

Presenta a Dios todas tus necesidades, gozos, tristezas, cuidados y temores. No puedes agobiarlo ni cansarlo. Preséntale todo lo que confunda tu mente. Ninguna cosa es demasiado grande para que él no la pueda soportar; él sostiene los mundos y gobierna todos los asuntos del universo. Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz es tan pequeña que él no la note. No hay en nuestra experiencia ningún pasaje tan oscuro que él no pueda leer, ni perplejidad tan grande que él no pueda desenredar. Ninguna calamidad puede acaecer al más pequeño de sus hijos, ninguna ansiedad puede asaltar el alma, ningún gozo alegrar, ninguna oración sincera escaparse de los labios, sin que el Padre celestial esté al tanto de ello, sin que tome en ello un interés inmediato. El "sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas" (Salmo 147: 3). Las relaciones entre Dios y cada una de las almas son tan claras y plenas como si no hubiese otra alma por la cual hubiera dado a su Hijo amado.

El camino a Cristo - Elena G. de White

16 may 2008

LA ORACION POR LOS ENFERMOS

La restauración es la esencia misma del Evangelio, y el Salvador quiere que sus siervos inviten a los enfermos, a los desesperados y a los afligidos a confiar en su poder.
Los siervos de Dios son los conductos de su gracia, y por ellos desea ejercer su poder sanador. Es obra suya presentar a los enfermos y a los que sufren al Salvador en los brazos de la fe.
Deben vivir tan cerca de él, y revelar tan claramente en sus vidas el efecto de su verdad, que él pueda emplearlos como medios de bendecir a aquellos que necesitan ayuda corporal al mismo tiempo que curación espiritual.

Es privilegio nuestro orar con los enfermos, para ayudarles a asir la cuerda de la fe. Los ángeles de Dios están muy cerca de aquellos que así ayudan a la humanidad que sufre. El consagrado embajador de Cristo que, cuando los enfermos se dirigen a él, trata de fijar su atención en las realidades divinas, hace una obra que perdurará por toda la eternidad. Y al llevar a los enfermos la consolación de una esperanza adquirida por la fe en Cristo y por la aceptación de promesas divinas, su propia experiencia se vuelve más y más rica en fuerza espiritual.

Ministry of Healing - Elena G. de White